Mooniik's profileEl rincón de MooniikBlogListsGuestbook Tools Help

Blog


    March 29

    Eres un angel para alguien

     
     
    ERES UN ÁNGEL PARA ALGUIEN

    Había una vez una niñita sentada en un parque. Todos pasaban por su
    lado y nunca nadie se detenía a preguntarle que le ocurría. Vestida
    con un traje descolorido, zapatos rotos y sucios, la pequeña niña se
    quedaba sentada mirando a todo el mundo pasar. Ella nunca trato de
    hablar, no dijo una sola palabra. Muchas personas pasaron pero nadie
    se detuvo.

    Al día siguiente yo decidí volver al parque a ver si la pequeña niña
    estaba ahí. Sí, ¡ahí estaba!, en el mismo lugar en el que estaba
    ayer. Con la misma mirada de tristeza en sus ojos.

    Me dirigí hacia ella. Al acercarme noté que en su espalda había una
    joroba. Ella me miró con una tristeza tan profunda que me rompió el
    alma. Me senté a su lado y sonriendo le dije: "hola". La pequeña me
    miró sorprendida y con una voz muy baja respondió a mi saludo.
    Hablamos hasta que los últimos rayos de sol desaparecieron. Cuando
    sólo quedábamos nosotros dos y todo era oscuridad alrededor, le
    pregunté por qué estaba tan triste.

    La pequeña me miro y con lágrimas en sus ojos me dijo: "porque soy
    diferente".
    Yo le respondí con una sonrisa: "lo eres".
    Y ella dijo aun más triste: "lo sé".
    Le contesté: "pequeña, ser diferente no es malo. Tú me recuerdas a
    un ángel dulce e inocente".
    Ella me miró... se sonrió y por primera vez sus ojos brillaron con
    la luz de la alegría.
    Despacio se levanto y me dijo: "¿es cierto lo que acabas de decir?"
    Le respondí: "eres como un pequeño ángel guardián enviado para
    proteger a todos los que caminan por aquí"
    Ella movió su cabeza afirmativamente y sonrió.

    Ante mis ojos algo maravilloso ocurrió. Su joroba se abrió y dos
    hermosas alas salieron de allí. Me miró sonriente y me dijo: "yo soy
    tu ángel guardián". Yo no sabía qué decir.
    La niña me dijo: "por primera vez pensaste en alguien más. Mi
    misión está cumplida".

    Me levanté y le pregunté por qué nadie le había ayudado.
    Ella me miró y sonriendo me dijo: "tú eras la única persona que
    podía verme".
    ¡Y ante mis ojos desapareció!.

    Después de ese encuentro mi vida cambió dramáticamente.

     

     


    March 28

    2 Halcones

     
     
    Un rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor le comunicó que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que no sabía qué le sucedía al otro:
    no se había movido de la rama desde el día de su llegada a palacio, e incluso había que llevarle el  alimento hasta allí.

    El rey mandó a curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió; por la ventana de sus habitaciones, el monarca veía que el pájaro continuaba inmóvil. Publicó por fin un bando entre sus súbditos solicitando ayuda, y a la mañana siguiente vio al halcón volar ágilmente por los jardines.

    –Traedme al autor de ese milagro– dijo.
    En seguida le presentaron a un campesino.
    –¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo lograste? ¿Eres mago, acaso?
    Entre feliz e intimidado, el hombrecito explicó:
    –No fue difícil, Su Alteza:
    sólo corté la rama, el pájaro se dio cuenta que tenía alas y se lanzó a volar.

    Reflexión:
    los seres humanos nos aferramos con demasiada frecuencia a ramas (paradigmas, creencias, costumbres, etc.) que nos impiden volar hacia nuestras verdaderas metas y logros. Muchas veces, nos quedamos esperando en esa rama hasta que alguien viene y la corta y nos damos cuenta de que podemos volar. Lo mejor sería que nos diéramos cuenta de que estamos demasiado aferrados a esa rama y tomemos la decisión de emprender el vuelo...
     
     

    El devoto y la prostituta

     
     
    El devoto y la prostituta

    Había una vez un hombre devoto que dedicaba su tiempo a la oración y meditación, su objetivo eran las cosas del alma y la búsqueda de la verdad. Sucedió que se mudó a vivir justo frente de su casa una prostituta que todo el tiempo recibía todo tipo de hombres. El hombre devoto se sentía enojado e indignado y le decía a Dios como podía mandarle algo así, pues esto era motivo para perder su concentración y desviarse de sus plegarias; "una mujer así no merecía ningún tipo de favores". Pasó el tiempo y el hombre devoto cada vez sentía más desagrado por aquella mujer. Por el contrario la prostituta se sentía muy honrada y afortunada de que frente a su casa viviera un hombre de condición espiritual, de modo que siempre le agradecía a Dios esa oportunidad de estar cerca de personas de dignidad. Ya que ella se veía obligada por las circunstancias a llevar ese tipo de vida.

    Entonces ocurrió que los dos murieron a la vez, pues se produjo un enorme desastre natural y así los dos se vieron frente a la corte celestial. Allí se les dijo: "cada cual somos lo cosechamos". Así el hombre devoto fue condenado por no haber vivido su vida con satisfacción y agradecimiento y además haber tenido sentimientos negativos hacia otros y la prostituta fue salvada, pues ella había vivido su vida con gratitud, aceptación y pensamientos amables hacia los demás

     

     

    El pescador y la botella magica

     
     
    El pescador y la botella mágica

    Un pescador encontró entre sus redes una botella de cobre con el tapón de plomo. Parecía muy antigua. Al abrirla salió de repente un genio maravilloso que una vez liberado le dijo al pescador:

    -Te concedo tres deseos por haberme sacado de mi encierro. ¿Cuál es tu primer deseo?

    -Me gustaría que me hicieras lo bastante inteligente y claro como para hacer una elección perfecta de los otros dos deseos -dijo el pescador.

    -Hecho -dijo el genio-, y ahora, ¿cuáles son tus otros dos deseos?

    El pescador reflexionó un momento y dijo:

    -Muchas gracias, no tengo más deseos

    El asno y el camello

     
     
    El asno y el camello 

    Un asno y un camello caminaban juntos. El camello se movía con pasos largos y pausados. El asno se movía impacientemente tropezándose de vez en cuando. Al fin el asno dijo a su compañero:

    -¿Cómo es que me encuentro siempre con problemas, cayéndome y haciéndome rasguños en las patas, a pesar de que miro cuidadosamente al suelo mientras camino, mientras que tú que nunca pareces ser consciente de lo que te rodea, con tus ojos fijos en el horizonte, mantienes un paso tan rápido y fácil en apariencia?

    Respondió el camello:

    -Tu problema es que tus pasos son demasiados cortos y cuando has visto algo es demasiado tarde para corregir tus movimientos. Miras a tu alrededor y no evalúas lo que ves. Piensas que la prisa es velocidad, imaginas que mirando puedes ver, piensas que ver cerca es lo mismo que ver lejos. Supones que yo miro el horizonte, aunque en realidad sólo contemplo hacia el frente como modo de decidir qué hacer cuando lo lejano se convierta en cercano. También recuerdo lo que ha sucedido antes y así no necesito mirar hacia atrás y tropezar una vez más. De este modo lo que te parece confuso o difícil se vuelve claro y fácil.


    March 06

    Unas gotas de sabiduria

     
    UNAS GOTAS DE SABIDURÍA

    Cuando alguien te dé una rama con espinas, en vez de tomarla con
    indignación y correr el riesgo de pincharte las manos, recíbela con
    serenidad y plántala en el jardín de tu vida. Mas, cuando recojas
    las rosas, no te olvides de mandar por lo menos una para ese
    alguien. Al fin de cuentas, fue ese alguien quien te dio la rama.

    Cuando alguien te dé un puntapié, en vez de devolvérselo, recuerda
    que diste un paso al frente, en tanto que él quedó un paso atrás.

    Cuando alguien te grite, no respondas con otro grito, para no correr
    el riesgo de quedarte también ronco.

    Cuando alguien te escupa, recuerda que un poco de agua y saliva
    harán que quedes aún más limpio que antes, mientras que el escupidor
    perdió un poco de saliva que actuaría benéficamente en su digestión.

    Cuando al fin, alguien se ría de ti, sonríe a ese alguien. Al
    final, él precisa mucho más una sonrisa.

    Cuando alguien querido no llame, ni escriba, hazlo tú, pues es
    importante para ti, y él necesita que estés pendiente (todo el mundo
    se cansa de ser siempre el que busca).