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May 30 Lo que importa
Frase del dia 30/5/2008"Quizás Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido. " May 29 Frase del dia
La otra mejillaLA OTRA MEJILLA
Existía un monasterio que estaba ubicado en lo alto de la montaña. Sus monjes eran pobres, pero conservaban en una vitrina tres manuscritos antiguos, muy piadosos. Vivían de su esforzado trabajo rural y fundamentalmente de las limosnas que les dejaban los fieles curiosos que se acercaban a conocer los tres rollos, únicos en el mundo. Eran viejos papiros, con fama universal de importantes y profundos pensamientos. En cierta oportunidad un ladrón robó dos rollos y se fugó por la ladera. Los monjes avisaron con rapidez al abad. El superior, como un rayo, buscó la parte que había quedado y con todas sus fuerzas corrió tras el agresor y lo alcanzó: "¿Qué has hecho? Me has dejado con un solo rollo. No me sirve. Nadie va a venir a leer un mensaje que está incompleto. Tampoco tiene valor lo que me robaste. O me das lo que es del templo o te llevas también este texto. Así tienes la obra completa". -"Padre, estoy desesperado, necesito urgente hacer dinero con estos escritos santos", dijo el ladrón. El abad le contestó -"Bueno, toma el tercer rollo. Si no se va a perder en el mundo algo muy valioso. Véndelo bien. Estamos en paz." y lo dejó ir con el tesoro. Los monjes no llegaron a comprender la actitud del abad. Estimaron que se había comportado débil con el rapaz, y que era el monasterio el que había perdido. Pero guardaron silencio, y todos dieron por terminado el episodio. Cuenta la historia que a la semana , el ladrón regresó. Pidió hablar con el Padre Superior: "Aquí están los tres rollos, no son míos. Los devuelvo. Le pido en cambio que me permita ingresar como monje. Cuando usted me alcanzó, todo me esperaba menos que tuviera la generosidad como para darme el tercer rollo, la confianza en mí como para creer el valor de mi necesidad y que todavía me dijera que estábamos en paz, perdonándome con mucha sinceridad. Eso me ha hecho cambiar. Mi vida se ha transformado". Nunca ese hombre, había sentido la grandeza del perdón, la presencia de la generosidad excelente. El abad recuperó los tres manuscritos para beneficio del monasterio, ahora mucho más concurrido por la leyenda del robo y del resarcimiento. Y además consiguió un monje trabajador y de una honestidad a toda prueba. May 18 Cicatrices del almaCICATRICES DEL ALMA
En un día caluroso de verano en el sur de Florida, un niño decidió
ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró al agua y nadaba feliz. Su mamá desde la casa lo miraba por la ventana. De repente vio con horror algo que sucedería... ¡un enorme lagarto se acercaba a espaldas de su hijo! Corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía. Oyéndole, el niño se alarmó, miró hacia atrás y empezó a nadar
rápidamente hacia su mamá. Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos... justo cuando el lagarto le agarraba, con sus afilados dientes, sus pequeñas piernas. La mujer trataba de sacar las piernas de su pequeño con toda la
fuerza de su corazón. El cocodrilo era más fuerte, pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no la abandonaba. Un señor que pasaba por el lugar, escuchó los gritos, se apresuró
hacia el muelle con una pistola y mató al cocodrilo. El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aún pudo llegar a caminar. Cuando salió del trauma, un periodista le preguntó al niño si le
quería enseñar las cicatrices de sus piernas. El niño levanto la colcha y se las mostró. Pero entonces, con gran orgullo se remango las mangas y dijo: "Pero las que usted debe de ver son estas". Eran las marcas en sus brazos de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza... "Las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida". May 07 IluminaILUMINA
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta de que es Manuel, el ciego del pueblo. Entonces, le dice: -¿Qué haces Manuel, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves... Entonces, el ciego le responde: - Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi... No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella. Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite. Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil... Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás. ¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento. ¡Qué hermoso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás! Sin fijarnos si lo necesitan o no... Llevar luz y no oscuridad. Si toda la gente encendiera una luz el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad. Todos pasamos por situaciones difíciles a veces, todos sentimos el peso del dolor en determinados momentos de nuestras vidas, todos sufrimos en el alma en algunos momentos, lloramos en otros. Pero no debemos proyectar nuestro dolor cuando alguien desesperado busca ayuda en nosotros. No debemos exclamar como es costumbre: - ¡La vida es así!, llenos de rencor, llenos de odio. Al contrario, ayudemos a los demás sembrando esperanza en ese corazón herido. Nuestro dolor es y fue importante pero se minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a otro a sobrellevarlo... demos luz. Tenemos en el alma el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite iluminar en vez de oscurecer. Está en nosotros saber usarla... Está en nosotros ser Luz y no permitir que los demás vivan en las tinieblas.
May 05 Humanos de un alaHUMANOS DE UN ALA
Un día un ángel se arrodilló a los pies de Dios y habló: "Señor, visité toda Tu creación. Estuve en todos los lugares. Vi que eres parte de todas las cosas. Y por eso vine hasta Ti Señor para tratar de entender. ¿Por qué cada una de las personas sobre la tierra tiene apenas un ala? Los ángeles tenemos dos. Podemos ir hasta el amor que Tú representas siempre que lo deseamos. Podemos volar hacia la libertad siempre que querramos. Pero los humanos con su única ala no pueden volar. Nunca podrán volar con apenas un ala..." Dios respondió: "Sí, ya se eso". "Sé que hice a los humanos solamente con un ala..." Intrigado el ángel quería entender y preguntó: "¿Pero, por qué Señor diste a los hombres solamente un ala cuando son necesarias dos alas para que puedan volar?" Sin prisa, Dios respondió: "Ellos sí pueden volar, mi ángel. Di a los humanos una sola ala para que ellos pudiesen volar más y mejor que nuestros arcángeles... Para volar, mi pequeño amigo, tu precisas de tus dos alas. Y aunque libre, tú estas solo. Mas los humanos con su única ala precisarán siempre dar la mano a alguien a fin de tener sus dos alas. Cada uno ha de tener un par de alas. Cada uno ha de buscar su segunda ala en alguien, "en algún lugar del mundo", para que se complete su par. Así todos aprenderán a respetarse y a no quebrar la única ala de la otra persona porque pueden estar acabando con su oportunidad de volar. Así mi ángel, ellos aprenderán a amar verdaderamente a la otra persona". "Aprenderán que solamente permitiéndose amar, ellos podrán volar. Tocando el corazón de otra persona ellos podrán encontrar el ala que les falta y podrán finalmente volar. Solamente a través del amor podrán llegar hasta donde estoy... Así como lo haces tú, mi ángel. Ellos nunca... ¡nunca estarán solos al volar!". Lo dificil tambien pasaraLO DIFÍCIL TAMBIÉN PASARÁ
Hubo un momento en el que la noche parecía eterna y hoy todo eso parece tan lejano. Hubo un momento en el que nada de lo que hacías resultaba, cuando de pronto apareció la respuesta. Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor y de repente tu corazón, con más intensidad que nunca, lo encontró de nuevo. Hubo un momento en el que por el desierto se esparcían tus palabras y hoy dan retoño sus semillas. Hubo un momento en el que creíste que era lo peor que te podía pasar y hoy agradeces tu destino. Hubo un momento en el que jurabas que no podrías pasar esa prueba y hoy es tan sólo un paso más. Hubo un momento en el que creíste que no podías hacer algo y hoy te sorprendes de lo bien que lo haces. Hubo un momento en el que los monstruos y los ogros intimidaban tu vida y hoy sonríes al ver cómo tus miedos engrandecían sus sombras. Nunca olvides que la vida, renovada por la gracia de nuestro Creador, es más grande que tus miedos, y que tu fuerza en el Señor es mayor que tus dudas. Aunque tu mente esté confundida, tu corazón siempre sabrá la respuesta, y con el tiempo, lo que hoy es difícil... ¡mañana será un tesoro!
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